NIÑOSPREMATUROS

En los hogares con bebés prematuros y con niños que reinician la escuela, se deben extremar las medidas para evitar la infección por el Virus Sincicial Respiratorio (VSR). Este virus es de

alta circulación en los meses de invierno, y en grupos de riesgo puede provocar infecciones pulmonares graves como Bronquiolitis.

La bronquiolitis puede generar enfermedad en todos los niños, pero particularmente en los pretérminos es cuando se asocia con mayor morbilidad, o sea enfermedad más importante o

grave. “Debemos evitar exponer al bebé al contagio con el VSR, que en adultos y niños mayores puede producir una infección mínima, pero en bebés y fundamentalmente en los pretérminos, puede generar una enfermedad severa o más grave que requiera internación y

eventualmente pasaje a CTI”.

Para Álvaro Galiana, médico pediatra e infectólogo “Los síntomas pueden empeorar después que el virus ingresa a los pulmones. Provoca tos más fuerte y frecuente. También dificultad para respirar y una respiración rápida. Los labios y las uñas quedan de coloración azulada y genera deshidratación y dificultad para alimentarlo con leche materna o mamadera”, así explicó los síntomas de la bronquiolitis, y además brindo recomendaciones a la Asociación Uruguaya de Padres Prematuros Aupaprem.

Galiana subrayó que hay que evitar que toda persona que esté cursando una enfermedad respiratoria entre en contacto con los bebés e incluso con los padres. “Cuando hay hermanos

en la casa, y vuelvan de la escuela, evitemos que besen o toquen al niño. Si el hermano quiere estar en contacto con el bebé se debe profundizar el lavado de manos”. Cuando el padre o madre sienten algún síntoma, como mucosidad o resfrío, deben usar el tapaboca. No es recomendable el uso del tapaboca en menores de 3 años, ni tampoco cuando estén con la nariz tapada. y si están con la nariz tapada, tampoco pueden usar el tapabocas, porque puede ser peligroso.

¿Cuándo consultar con el pediatra?

Otro de los puntos que Galiana enfatiza, es sobre cuándo consultar con el pediatra. “Los niños prematuros normalmente tienen una frecuencia respiratoria mayor que la de los niños que no son prematuros y es importante calcularla. Por ejemplo, con un reloj se cuentan 15-20 segundos y se multiplican por 4 o por 3 las respiraciones. Frecuencias de 20 – 30 es normal, hasta 30-40 en los bebitos de pre términos, puede entrar dentro de lo normal. Más allá de ello,

puede ser preocupante”.

“También hay que notar que cuando respira con dificultad y se le mueve el ala de la nariz, se le hunde a nivel del hueco supra esternal, se le hunde entre las costillas, eso es signo de polipnea, que el niño no quiera alimentarse, es un signo que a veces nos preocupa porque tiene mucho trabajo respiratorio y no pueden gastar energía en el trabajo de alimentarse. Para un bebito, succionar o alimentarse da trabajo”, afirmó Galiana.

Para aquellos prematuros nacidos entre febrero y abril, se recomienda consultar al pediatrapor la inmunización con el Palivizumab, que según el protocolo, es cubierto por el FNR.

El VSR es una de las principales causas de hospitalización de lactantes de riesgo y una de las

causas más importantes de mortalidad infantil.

Es importante destacar el beneficio de esta prestación durante el primer año de vida, en los meses de mayo a agosto, y lo que hace este anticuerpo es prevenir las formas graves de la bronquiolitis, evitando así el reingreso a cuidados intensivos de los bebés.

 

Por último, no hay que desatender la coloración de los labios o de la piel. “Cuando uno ve que el niño está muy pálido o tienen mal color en cuanto a la cara y a los dedos y se asocia con un llanto permanente o un decaimiento o no reaccionan cómo reaccionan normalmente, esos son signos vinculables a una infección respiratoria que puede ser por el VRS y hay que consultar al médico”

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