Crisis en eurozona no representa una ameneaza a la recuperación de EEUU


foto desde Internet.

(Aunque exportaciones podrían verse perjudicadas por una caída continua del euro) (991)
 
Por Andrzej Zwaniecki
Redactor
 
Washington – La crisis económica en Grecia y la incertidumbre sobre otras economías europeas en dificultades tienen pocas probabilidades de debilitar la recuperación económica de Estados Unidos, según los analistas.
 
La economía griega es muy pequeña como para afectar las actividades económicas estadounidenses de una manera significativa, dijo Ian Shepherdson de High Frequency Economics, una firma de investigación en Valhalla, Nueva York.
 
Hasta el momento, el fortalecimiento del dólar estadounidense contra el euro ha sido el único efecto significativo de la crisis. Un dólar más fuerte ocasiona que las exportaciones de Estados Unidos hacia Europa y otros mercados donde compiten con mercancías  europeas sean más costosas y por consiguiente menos competitivas. Además, debido a un crecimiento económico más lento de lo esperado en Europa, los consumidores europeos comprarán menos productos importados.
 
No obstante, “si se consideran todos los aspectos, aún esto tiene un pequeño impacto en la economía estadounidense”, dijo Nariman Behravesh, economista en jefe de IHS Global Insight, una compañía internacional que ofrece análisis y pronósticos financieros.
 
Un rescate financiero de más de 140.000 millones de dólares, apoyado por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha ayudado a que Grecia evite un riesgo inmediato de mora de pago de su deuda pública. Un plan de estabilización aún más grande anunciado el 10 de mayo por las dos organizaciones para respaldar a otras economías europeas endeudadas, ha calmado la ansiedad en los mercados de bonos y acciones en todo el mundo, por lo menos en el corto plazo.
 
Los analistas consideran el acuerdo de rescate realizado entre los gobiernos de los 16 países miembro de la Unión Económica y Monetaria (UEM), o eurozona, así como la cantidad de fondos hechos disponibles, como un desarrollo clave para enfrentar el endeudamiento de la eurozona.


 
“Si se hace lo suficiente y se impresiona al mercado con el que se hace negocio, eso resuelve la crisis por el momento”, dijo Patrick Crowley, profesor de economía en la Universidad de Texas A&M en Corpus Christi.
 
Las acciones recientes causan que la propagación de la crisis a otras naciones europeas sea menos probable.
 
Pero es posible que este no sea “el fin de la historia”, expresó Shepherdson, a medida que Grecia y otras economías europeas continúan acumulando nuevas deudas para cubrir deudas anteriores. Esto da a sus gobiernos más tiempo sin tener que enfrentar el problema subyacente – una ruta fiscal insostenible, explicó.
 
Fuertes recortes en el gasto gubernamental y nuevos impuestos, que se supone colocan a las economías en tal ruta, conducirían a una recesión o débil crecimiento y a un alto nivel de desempleo, indicó Shepherdson. A menos que los gobiernos puedan cuidadosamente sobrellevar un curso entre el riesgo de descontento social relacionado con el pesimismo económico y el riesgo de mora en el pago, una crisis similar se materializará en el futuro, según los analistas.
 
Crowley considera que los países de la eurozona no pueden enfrentar de manera eficaz los asuntos fiscales sin realizar reformas a su Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que es un conjunto de normas sobre disciplina fiscal. Crowley señaló que la unión carece de mecanismos de supervisión y aplicación, lo que ha contribuido a los problemas fiscales actuales. Con una difícil ruta a enfrentar en el futuro, los países de la eurozona necesitan ya sea de una autoridad fiscal supranacional o llevar a cabo correcciones importantes al pacto, explicó Crowley.
 
La Comisión Europea ha solicitado más controles presupuestarios centralizados para los miembros de la Unión Europea. En un amplio resumen de un nuevo proceso presupuestario de revisión entre miembros publicado el 12 de mayo también se recomiendan medidas punitivas para los países que violen las normas presupuestarias existentes de la UE.
 
¿QUÉ SE VISLUMBRA EN EL FUTURO?
 
Por muy distante que parezca en este momento, el retorno de la crisis bancaria puede ser una grave amenaza a la recuperación mundial, expresó Shepherdson. Enormes pérdidas en la deuda pública europea sostenidas por bancos alemanes y franceses podrían causar un pánico que se extendería al otro lado del Atlántico y desalentaría el crédito, explicó Shepherdson, en la misma forma que los problemas en el sector financiero estadounidense entre 2007 y 2008 se esparcieron rápidamente a bancos en Europa. Para impedir que se repita, el Banco Central Europeo (BCE) ( http://www.ecb.int/ecb/html/index.es.html ), por su propia cuenta y con ayuda de su contraparte en Estados Unidos, está inyectando crédito a corto plazo en el sistema bancario europeo.
 
Una preocupación para los exportadores estadounidenses es la posibilidad de una caída continua del euro. Si el euro cayera hasta alcanzar una paridad con el dólar estadounidense, o se le acercara, las exportaciones estadounidenses resultarían perjudicadas “de manera bastante drástica”, explicó Behravesh. Sin embargo, Behravesh considera que tal escenario es poco probable y agregó que su impacto en general en las exportaciones de Estados Unidos sería compensado por dos factores: las caídas de los precios del petróleo y de las tasas de interés en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ambos relacionados con la búsqueda de los inversionistas de paraísos fiscales.
 
Shepherdson considera que debido a que las exportaciones conforman sólo un 12 por ciento del producto interior bruto de Estados Unidos, su declive en Europa y otros mercados no sería “catastrófico”, aún si el dólar estadounidense se acercara a una paridad con el euro.
 
Sin embargo, al considerar una perspectiva más amplia, Niall Ferguson, profesor de historia en la Universidad de Harvard, dijo que Estados Unidos no debe sentirse tranquilo al respecto ya que su índice de deuda contra su producto interior bruto está proyectado para aumentar a una tasa más rápida durante las próximas tres décadas que el de Portugal, Irlanda, Grecia o España, según un informe de 2010 del Banco de Pagos Internacionales.
 
La crisis en la eurozona debe ser una llamada de advertencia para que el gobierno de Estados Unidos actúe sobre sus propios problemas fiscales, indicó Ferguson el 13 de mayo en el Instituto Peterson de Economía Internacional en Washington.