
Diario LA OPINION - Trenque Lauquen – Argentina
Ya van casi tres años que los asambleístas de Gualeguaychú impiden el paso por el puente que une a estas ciudad con Fray Bentos, en protesta por la instalación de la fábrica de pasta de celulosa Botnia. Los asambleístas dejaron pasar a los argentinos el miércoles pasado para ir a presenciar el partido de la Selección contra Uruguay, pero ahora les impiden a los uruguayos ir a votar a su país, no obstante que la presidenta de la Argentina les ha dado tres días de asueto para que vayan a cumplir con sus obligaciones cívicas. Ese grupo de personas de Gualeguaychú -¿nunca trabajan?- se arrogan el derecho de disponer el paso de las personas por un puente internacional cumpliendo funciones de policías, es decir asumiendo potestades propias del Estado nacional. ¿Ese ejercicio les sirvió de algo en todo este tiempo?. Evidentemente no, porque la fábrica de pasta se construyó, trabaja a pleno y no le falta la materia prima para funcionar.
Estuvo muy bien la protesta inicial por el cuidado del medio ambiente. Pero ahora hay una realidad consumada. El país ha recurrido ante el Tribunal de la Haya y allí las partes han expuesto sus argumentos en favor y en contra. Los asambleístas han manifestado que no aceptarán el dictamen del Tribunal si éste no es favorable a la causa que ellos defienden. ¿Creen por ventura que Botnia levantará el emprendimiento que insumió una inversión de 1500 millones de dólares?. El gobierno argentino, en lugar de obrar como corresponde para liberar el tránsito, permite que un grupo de activistas se arrogue la potestad del Estado. Días pasados los comerciantes de ambos lados del río se pronunciaron a favor del levantamiento del corte porque en todo este tiempo lo único que se ha logrado es que se cierren fuentes de trabajo perjudicando seriamente la economía de la zona. Ese grupo de activistas, ¿tienen vocación por la autoflagelación?
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